El oso:
Él estaba disfrutando de un día al aire libre, su sueño siempre había sido escaparse de la rutina y sólo poder disfrutar de la naturaleza. Estaba armando su carpa, disfrutando de su sueño, cuando de repente vio las enormes garras y los filosos dientes, trató de escapar sin emitir ningún sonido, pero al retroceder, pisó una pequeña rama. Ya no había vuelta atrás, el oso lo había escuchado… solo quedaba el fin.
Maite Beltrán.-
